De paseo por Madrid,

en la confluencia de las calles Gran Vía y Alcalá, nos encontramos con “La Pecera” del Círculo de Bellas Artes. Se trata de uno de los mejores lugares para disfrutar de la fusión de cultura y gastronomía.

El Pimentón de la Vera Caballo de Oros D.O.P. presume de aportar con su oro rojo, color, aroma y sabor a una elaborada carta que es cada vez más un referente en la capital.

El café-restaurante La Pecera está ubicado en la antigua “Sala de Conversaciones” del Círculo de Bellas Artes, lugar que merece una parada obligatoria por su importante dimensión histórica, lúdica y socio-cultural. No es difícil encontrarse con personalidades del mundo de la cultura, política y arte.

A modo de anécdota nos cuentan que se la denominó “Pecera” porque su arquitecto, Antonio Palacios, fijó la altura de los petos de los ventanales que daban a la fachada de la calle Alcalá, para que los socios de edad avanzada pudieran ver desde esa discreta ubicación a las señoritas que paseaban, dejando así visible, desde la calle, sólo la cabeza de los pícaros personajes, con lo que parecían peces dentro de una pecera.

El actual edificio fue inaugurado por Alfonso XII en 1929. Aunque el Círculo de Bellas Artes se fundó en el año 1880 gracias a los esfuerzos de un grupo de artistas que soñaba con crear un lugar de exposición, venta de obras e intercambio de ideas.

El Círculo de Bellas Artes pasó por diversas ubicaciones, hasta que pudo trasladarse a una sede propia, que es el actual Círculo de Bellas Artes. Este lugar, de arquitectura neoclásica, destaca por la selección de obras de gran formato que cuelgan de sus paredes, procedentes de los fondos escultóricos y pictóricos que atesora desde tiempos inmemorables.

Una de las actividades que más llaman la atención es el baile de máscaras, cuya tradición data desde 1891. A pesar de las interrupciones y cambios de nombres, este gran evento social ha llegado hasta nuestros días. Cabe destacar los tradicionales carteles que son fiel reflejo de los cambios históricos y sociales de nuestro país. Fue en 1929 cuando el baile de máscaras se sitúa en el edificio actual.  El baile de máscaras se ha convertido en uno de los acontecimientos sociales de Madrid más importantes en esta época de carnaval.